¿Cómo hacer un cambio de alimentación?

Busca una alimentación sana en perros, efectiva y de calidad

Ante un cambio en la dieta de una mascota, debes ser paciente, y no hacerlo de golpe, integrando poco a poco el nuevo alimento con aquel que ya tenía, asegurando que su sistema digestivo ¡funcione como un reloj!

 

Ese es el truco para que su sistema digestivo se adapte por completo a su nueva alimentación. ¡Evitarás así las temidas diarreas!

 

¿Por qué la alimentación natural fresca y los piensos naturales benefician más a tu perro?

Una alimentación natural así como los piensos naturales tendrán varios beneficios como mejorar el estado del pelaje del animal, asimilar mejor los nutrientes y las proteínas necesarias para su organismo, crear una vida más longeva y también mejorar el estado de sus dientes y tejidos, acercándose a la alimentación natural que sus ancestros tenían.

Paso a paso: cómo cambiar bien el pienso para tu perro y hacer un cambio de dieta efectiva Evitando la diarrea y las Heces Blandas

Es de vital importancia que a la hora de cambiar el pienso para tu perro lo hagas de una manera paciente y ordenada, como te comenté anteriormente.

Si lo haces como te vamos a recomendar, tu mascota no tendrá problemas digestivos y se mantendrá con una excelente salud, teniendo energía ¡para aburrir! Lo contemplarás feliz, en harmonía y sobre todo muy vital.

Vamos a ir por orden, ¡ya verás cómo es muy fácil!

 

Tras elegir la fuente de proteínas nueva que le aportarás, sigue esta costumbre:  En el caso de Knatur, puedes darle en la comida y a la cena su pienso habitual, o si lo prefieres un día entero con Knatur y los dos días siguientes con pienso.
Al igual que con los piensos, deberás hacer lo mismo si elijes comida deshidratada, jugando así con las administraciones de comida natural, pienso y los alimentos deshidratados.

 

Para hacerlo de manera correcta, puedes seguir la misma regla que en la integración de un nuevo alimento y pienso natural, teniendo a tu alcance ingredientes básicos como el arroz cocido sin sal ni aceite y el pollo.

 

Tras aportarle a tu mascota las primeras comidas de prueba, podrás crear platos en los que al menos el 70% sean proteínas y el resto, arroz y vegetales. Al igual que la alimentación humana, los ingredientes deben ser variados, pero siempre teniendo en cuenta que la proteína debe reinar como protagonista en el plato de nuestros mejores amigos. Hablando de proteína, recuerda que siempre nos estamos refiriendo a la ternera, el pollo, el cordero, el pescado y el pavo.

 

¿Y entonces así estaremos evitando las heces blandas y la diarrea?

 

La respuesta es sí. En el cambio de piensos y alimentos, si sigues las pautas que te comentamos, lo estarás evitando y haciendo que el cambio de alimentación se realice correctamente.

 

Algunas veces, como ocurre con la transición del cambio del pienso a la comida natural, la diarrea o las heces blandas (sin aparición de sangre o parásitos) es algo común. Esto aparece porque el intestino se está acomodando a los componentes naturales de la comida y protegiéndose frente a agentes patógenos de los alimentos, aumentando la flora intestinal buena. No debe durar muchos días y siempre cesa sin problemas.

 

Para saber si las heces de un perro son normales tras el periodo de adaptación de un nuevo alimento, tendrás que fijarte en varios aspectos:

 

• Que sean unas heces blandas pero que no se deshacen
• Que tengan forma
• Que no presenten mucosidades, sangre ni tampoco parásitos intestinales
• Que no sean duras como piedras (muchos piensos comerciales, agregan cereales o la pulpa de remolacha, algo que hacen que las heces sean duras de manera natural)
• Que tengan una humedad natural.
• Que no tengan un color verdoso como el del mineral (podría ser signo de enfermedades internas)
• Y que no posean un color amarillento (signo de que hay un exceso de proteínas en el organismo del perro)
• Que no hayas tenido un desplazamiento largo con tu mascota, un cambio de domicilio o que no haya venido un familiar o mascota nueva a casa, ya que el estrés ¡también provoca diarreas!
• Que no haya bebido agua de la calle o comido algún resto de basura de la misma, ya que esto puede modificar sus heces.

consejos finales que te ayudarán a ponerle una dieta natural a tu perro

Finalmente, si ya has decidido utilizar una alimentación natural para tu perro, será muy bueno que leas los consejos que te voy a proporcionar para que nunca te equivoques a la hora de suministrarle su comida.

 

A la hora de elegir los alimentos que les darás en su dieta natural para perros, apuesta por carnes de ave magras, eligiendo así los alimentos más suaves. El pollo y el pavo son geniales para los primeros meses que apliques en ellos una alimentación orgánica.

 

Sé paciente, ya que tu perro podrá verse ansioso ante la llegada de nuevos olores y sabores más placenteros que los del pienso comercial.

 

El intestino del perro comenzará a aumentar la cantidad de bacterias buenas existentes en él, pero que han mermado por la administración de piensos comerciales. Podrás notar un cambio pequeño en la consistencia así como el olor de las mismas. Pero durará poco. Normalmente no más de una semana.

 

Tanto en el pienso natural como en el pienso habitual de tu perro, busca los gramos y cantidad de comida adecuada que podrás darle a tu perro y de este modo no lo saturarás ni tendrá indigestiones. Obviamente, para un perro de alrededor de 5 kilos, entre 150-170 gramos de comida estarán bien, dependiendo de su actividad física, pero un perro de mayor tamaño necesitará más cantidad de alimento. Por ejemplo, un perro de 10 kilos necesitará alrededor de 200-265 gramos de comida al día.

 

La dieta natural de tu perro debe ser variada. Por ejemplo, una ración de comida natural debe contener, carne de ternera o de pollo, atún, hígado de pollo, arroz, zanahorias, guisantes, judia. Se prepara de manera fácil, cortando en daditos la patata pelada y la zanahoria en trocitos pequeños, cociendo todo junto con los guisantes, hasta que estén los ingredientes tiernos. Mezcla después esto escurrido, con la carne salteada, hasta que esté cocida (sin agregar sal ni ninguna salsa o especia). Puedes hacer una olla y guardar la comida en la nevera un par de días. Hay personas que apuestan por agregar algún ingrediente crudo (como el hígado o la carne), pero eso es algo que debes decidir tú, piensa que en este caso, la comida habrá que congelarla al menos 3 días antes de consumirla, para evitar los agentes patógenos, entre ellos parásitos nocivos para la salud de nuestro perro.

 

No tengas ansiedad ante los cambios. ¡Tenlo en cuenta¡