Evita 10 cosas que pueden hacer mal a tu perro

Trucos para hacer que un perro sea feliz

Si amas a tu perro evitarás hacer todo aquello que le haga sufrir. Lamentablemente en un mundo en el siempre andamos con prisas, hay pequeñas cosas que se nos pueden escapar. Hoy te ayudaré a que repases aquello que sueles realizar, para que en casa podáis trabajar juntos para lograr el bienestar del animal. Siempre te ayudará tener de tu parte las herramientas y complementos que te recomiendo, así que ¡anota y si lo necesitas haz una nueva lista de la compra para tu mejor amigo! ¡Lo merecen mucho! Ya que recuerda que te aman de manera sincera, incondicional e infinita.

 

  • Comienza a educar a tu perro con pequeñas órdenes y si no las cumple no te enfades, ¡no siempre todo tiene que ir a la primera! Recuerda, ¿Cuándo a ti te enseñaban algo nuevo cuando tenías 2-3 años lograbas recordarlo siempre a la primera? Lo mismo pasa con los perros, debes ¡tener mucha paciencia! Y prestarles el agradecimiento que se merecen por jugar contigo, entrenar o escucharte.

 

  • Proporciónale la alimentación adecuada. Muchas veces no compramos el pienso que él o ella necesita. Asegúrate de que el pienso que le compres tiene una baja cantidad en subproductos de origen animal y que tiene más carne que cereales, entonces, todo mejorará. Se volverá más activo, más contento, más jovial.

 

  • Si no desea ir de paseo no lo fuerces, tan sólo mira su respuesta física e inténtalo más tarde, si de verdad desea hacer sus necesidades, acudirá corriendo al sonido de la correa.

 

  • Préstale mimos, háblale al menos un par de veces al día, los perros también son animales sociables que aman la compañía. Para ellos compartir unos momentos de televisión sentados contigo, puede llegar a ser muy reconfortante.

 

Básicamente, como ves, es muy fácil hacer a un perro feliz, con un orden y una harmonía en casa. Si por ejemplo, vives solo/a y tienes que dejar muchas horas solo a tu perro, siempre puedes pedirle ayuda a un familiar, para que lo acompañe unas horas o para que le dé un paseo. Eso sí, deberá ser una persona que sepas que lo tratará bien y que ama los animales, entonces todo saldrá bien.

 

Pero… ¿Qué hay acerca de las cosas que hay que evitar y que pueden hacer mal a nuestras mascotas? Te comento todo acerca de ellas, sigue leyendo, porque ¡ayudarás a muchas personas a mejorar la calidad de vida de los perros!

 

10 cosas que pueden hacer mal a los perros

  • Darle golosinas humanas: los chicles, así como los caramelos, el chocolate y los colines de pan, pueden provocar a la larga enfermedades que acortarán la vida de nuestros queridas mascotas. El chocolate, por ejemplo puede provocar desde parálisis a la intoxicación o la muerte; mientras que los caramelos pueden hacer que ellos sufran ceguera total y diabetes. Con los colines de pan se pueden atragantar y crearles gastritis, mientras que los chicles pueden crear malas digestiones, así como atragantamientos y dificultad para defecar. Nunca te fíes de personas que dicen darles galletas con cacao al desayuno, barritas de chocolate o snacks de trigo o patata, ya que puede que un día no les caiga mal, pero ¡estarás sentenciando su durabilidad, haciendo que resten años de vida! algo que ningún dueño desea porque los amas, y seguro quieres que estén felices, sanos y por muchos años contigo.

 

  • Castigar con palos o pegarles por no obedecer una orden. Un perro nunca debe ser castigado por no obedecer a la primera. Es lo que te comentaba antes, ¡ponte en su situación y recuerda cuando eras muy pequeño y te estaban enseñando algo! ¿A qué si te pegaban o reñían no lo entendías y sufrías? Con los perros pasa igual. Ellos tienen una extrema sensibilidad aunque no hablen. El sufrimiento y los traumas, hará que se vuelva miedoso y actúe por presión, algo que no es sano ni recomendable para su sistema nervioso. Ten paciencia, y siempre antes de responder con un premio negativo, sé neutral. Date unos minutos y vuelve a repetir los ejercicios o la orden hasta que ellos lo entienda. La asociación de objetos te ayudará. Por ejemplo: si deseas que un cachorro muy pequeño que todavía no puede salir a la calle por las vacunas, haga pis en la zona de periódicos que le habéis puesto para ello, cuando haga un intento de agacharse para orinar, corrígelo y llévalo a la zona de periódicos, aunque sea varias veces. Terminará por asociar pis con periódicos. Cuando obedezcan, siempre dales un snack canino o unas bolitas de pienso como recompensa. A veces, y no siempre, puedes darle taquitos de manzana. No demasiada cantidad.

 

  • No corregirles cuando saltan sobre las personas: como sabes, hay personas que aman los animales, pero otras que no lo hacen. Al llevar por primera vez a un perro a la calle, tienes que dejar que se acostumbre a los demás, a los otros perros, pero siempre educándolo con unas pautas. Si le ayudas a comportarse bien y a entender qué está bien, te ahorrarás muchos disgustos, como que sea mordido por otro perro o que una persona poco amigable se cabree y le pegue o le dé un empujón o patada por subírsele encima. Aunque suene injusto que haya personas así, piensa que afuera ¡siempre hay comportamientos de todo tipo y siempre es mejor lo pero que pueda llegar a pasar!

 

  • Atragantarles con la correa: al igual que los perros que tiran de la correa (debes corregirles para que no lo hagan), no es bueno que tú les tires de ella al pasear. El no tener control sobre la correa y tirarle muchas veces, puede provocar que ellos se atraganten, haciéndoles daños en la tráquea y en los casos más severos, roturas en ella, haciendo que sea necesaria la exploración y la cirugía. Siempre que tengas oportunidad, cómprales mejor un arnés, ya que de este modo irán sujetos de manera más sana por el lomo. En ciudad, por seguridad siempre debes ponerles la correa. Los primeros paseos serán difíciles, porque tanto tú como el perro deberán aprender a ir acompasados. Daros tiempo y si el perro no quiere andar, invéntate una señal para que él o ella sepa que debe seguir caminando. (Un chasquido, el sonido de unas llaves o un cascabel)

 

  • Frotar la trufa (nariz) de tu perro con orina cuando se hacen pis sin querer. En cachorros o perros ancianos es habitual que tengan alguna pérdida. Ten paciencia, y siempre recuerda llevarlos varias veces afuera para que aprendan a dosificarse sin la necesidad de tener que no aguantar la orina en casa. La educación y las normas, asociando todo a objetos para que ellos comprendan, te ayudarán más que las técnicas agresivas.

 

  • Cortarles cuando están haciendo sus necesidades. Es malo para ellos si lo haces, ya que los despistarás y podrás hacer que su tránsito intestinal se vuelva irregular. Asegúrate de que tienes tiempo para pasearlos (al menos 15 minutos por paseo) y de este modo ambos podréis ir con calma y felices.

 

  • Privarles de ejercicio. Un perro que no se desgasta energéticamente durante el día, puede volverse ansioso, con manías, paranoico. Uno de los trastornos que puede llegar a desarrollar es la pica, o el tener que morder muebles, masticar ropa y tus zapatillas. Para no encontrarte con la casa destrozada, procura siempre, mantener una rutina de ejercicio con tu perro fija, ayudándote de otras personas de la casa para mantener varios paseos al día (al menos 3)

 

  • Impedir que huelan el exterior. Los perros reconocen los objetos del exterior, los caminos, a las personas, a otros perros, por su olor. Les ayuda a tener un fichero de todo aquello que conocen en su mente y también les permite orientarse. Si lo privas de oler, harás que se vuelva maniático y afectarás de manera negativa a su desarrollo neuronal y cognitivo.

 

  • Reñirles cuando gruñen. El gruñido es una señal de que algo no les gusta, de que ven una persona o animal maligno o peligroso y de que algo malo va a pasar. Si les privas de esta defensa, les incapacitarás para defenderse. Lo que sí tendrás que corregir, sin embargo, serán las actitudes agresivas. Nunca permitas que muerdan o gruñan de manera constante y por todo y asegúrate de que cumples con el régimen de vacunas contra la rabia que normalmente en perros adultos, se realiza cada dos años.

 

  • Personalizarlos con ropa y complementos. Uno de los complementos que puedes ponerles (sobre todo en invierno) son los chubasqueros y los abrigos. Los perros pequeños, los perros ancianos, los cachorritos y los que no tienen pelo largo, lo agradecerán mucho, pero opta por evitar botitas para perros, gorras, gafas de sol para perros, mochilas y todo tipo de vestidos y camisetas. En verano, la ropa no les hace falta y si lo humanizas demasiado, corres el riesgo de que se vuelvan demasiado dependientes de ti.